Troy y Gabriela se conocen durante las vacaciones y surge una fuerte conexión entre ellos. Al volver a clases se dan cuenta de que estudian en la misma escuela y pertenecen a grupos rivales, por lo cual deberían ser enemigos. Ella es un Cerebrito, él es un Atleta. Sus lugares son el laboratorio o la cancha, y las luces del teatro son sólo para los Teatreros, o al menos así lo exige su egocéntrica líder, Shantal Ibañez. Yendo en contra de la presión de sus amigos, Troy y Gabriela buscarán en la música un espacio de encuentro donde los prejuicios y la intolerancia hagan silencio y se escuche el coro de la diversidad.

Esta puesta fue remontada en el periodo escolar: 2016 – 2017 realizando una gira por varios teatros y espacios no convencionales, como: El centro cultural chacao, el teatro de petare césar rengifo, el centro tet y el hospital de niños.

Dirigido por: Marco Salazar.